• Manuela Castañeira
  • Manuela Castañeira
  • Manuela Castañeira
  • Manuela Castañeira
  • Manuela Castañeira
  • Manuela Castañeira

¡Necesitamos una salida desde abajo,
socialista y de izquierda!

Con los trabajadores, las mujeres y la juventud


Noticia Destacada

“Llegó la hora de patear el tablero
de la izquierda con nuevas experiencias”

Nota especial en Izquierda Web


(Entrevista publicada originalmente en El Tribuno de Salta, en el marco de la visita de Manuela Castañeira a la provincia.)

La visita a Salta de Manuela Castañeira no fue casual. Coincidió con el proceso de ruptura del Partido Obrero local, en el que, tras una fuerte interna, fueron expulsados dirigentes históricos de la agrupación.

Castañeira es una de las protagonistas a nivel nacional de un proceso de renovación de la izquierda. Fue la única mujer precandidata a presidente en las elecciones de 2019, con su partido Nuevo MAS.

Antes de que se decida la postergación de las elecciones provinciales, el miércoles pasado estuvo en la capital salteña para presentar la alianza del Nuevo Más con lo que quedó del PO.

¿Por qué un frente con la nueva tendencia del PO?

Nos interesa esta alianza porque creemos que nos tenemos que fortalecer a nivel nacional. Tenemos la perspectiva de la renovación de la izquierda, construir nuevas alternativas, que potencien las experiencias, las voces de aquellos que suelen estar silenciados, que son los trabajadores y trabajadoras, las mujeres, las personas del colectivo LGBT y la juventud. Eso es parte de lo que queremos expresar con esta alianza.

Si bien es una discusión si se quiere local, se produjo una fuerte división dentro del Partido Obrero salteño, entre lo que sería un grupo de largos años de militancia en la provincia y otro que vendría a ser la renovación, usando tus palabras, ¿cuál es tu percepción sobre ese conflicto?

En primer lugar, el conflicto entre los compañeros del Partido Obrero y la nueva tendencia son asuntos de ellos y me parece que es mejor preguntarles a ellos y no que yo opine. Sí te podría decir una cuestión, me parece que muchas veces los debates que hay en el seno de la izquierda son utilizados por las fuerzas conservadoras para desprestigiarla, porque es la que está en las luchas, en los conflictos de abajo y en los procesos de la sociedad que se quieren silenciar. A aquellos que hacemos esas experiencias, en general, se busca un desprestigio. Y después en la izquierda hay discusiones como las hay en todos lados, yo veo el oficialismo en la provincia que van en mil listas, así que la verdad que no sé de qué se espanta la gente. Me parece que el problema lo tienen las fuerzas conservadoras, que son los mismos de siempre, que se perpetúan en el poder para que las desigualdades sigan exactamente iguales.

En las elecciones legislativas de 2013, la izquierda en Salta, representada por PO, realizó una elección histórica y arrasó en la capital provincial. En ese momento las condiciones socioeconómicas eran similares a las actuales, incluso mejores, y rondaba en el aire un repudio a la clase dirigente, que se canalizó con el voto a un partido no identificado con la crisis. Ahora, quizás, en los próximos comicios el escenario sea parecido, pero hay una izquierda dividida. ¿Será todo esto una oportunidad perdida?

Te puedo hablar de la experiencia de la izquierda más general. La izquierda viene haciendo una experiencia en nuestro país de fortalecimiento descomunal, que es fundamentalmente social. Por ejemplo, en mi caso mi militancia viene desde el movimiento de mujeres. Nosotros venimos de la marea verde, de conquistar la legalización del aborto, de hacer vigilias de un millón de personas. Obvio, fue una cuestión social general, pero estuvimos militando muchísimo. Allí donde hay una lucha contra un despido o por precariedad laboral, ves a la izquierda. En las movilizaciones contra el gatillo fácil, por los Derechos Humanos, ves a la izquierda. Vas al movimiento estudiantil peleando por la educación pública y la docencia, ves a la izquierda. Somos una fuerza que se está metiendo desde abajo en el seno de la sociedad y nos fortalecemos en esa experiencia. Es un país que tiene mucha tradición de lucha, que no disputa solo la política en el terreno de las instituciones. La política en la Argentina es plaza y palacio. Son instituciones y las calles. Ahí estamos nosotros metidos y me parece que ese fortalecimiento es lo que nos tiene que ordenar. La experiencia que venimos haciendo es junto a los trabajadores, vinculada a la sociedad. Después en términos de lo electoral, creo que hay una enseñanza de todas las rupturas y los conflictos. La izquierda en terreno electoral no puede ir más allá de la experiencia que hagan los trabajadores y trabajadoras, el movimiento de mujeres, personas del LGBT y la juventud. Nosotros no podemos substituir ni ir más allá de eso que esté pasando. Y para ser más específica sobre tu pregunta, hay mucho espacio por delante para nosotros y mucha necesidad de renovación. Llegó la hora de patear el tablero de la izquierda para construir experiencias distintas y con caras nuevas que reflejen esas experiencias que la sociedad hace.

¿Cómo ves lo que pasa en Chile, con el surgimiento de agrupaciones de izquierda que recibieron un gran apoyo electoral en las elecciones para convencionales constituyentes?

Es muy interesante la experiencia de Chile, justamente porque ahí vuelve esa relación que te decía antes de plaza y palacio. Chile viene de una rebelión popular, de un proceso de movilización profundo, contra toda la legislación y las relaciones que dejó planteada el pinochetismo. Se planteó una elección para un proceso constituyente que querían hacerla controlada y ahora se creó una crisis política porque ha tenido un resultado y una composición que no está claro para nada que los conservadores puedan controlar. Pasó la rebelión en Chile, pero también está Colombia, donde la juventud está movilizada, hay procesos mundiales de movilización. Volviendo a la Argentina, creo que tenemos la obligación de expresar esas experiencia y por eso este frente acá en Salta es importante para darle voz a todo eso que se cocina por abajo.

Volviendo a Chile, lo que se puede observar es también un hartazgo de la sociedad a la clase dirigente, parecido al “que se vayan todos” del 2001. ¿Argentina está lejos de eso?

Creo que Argentina está llena de posibilidades de eso. En Chile el proceso es muy profundo, hay un cuestionamiento a lo que dejó arrojado la dictadura, al neoliberalismo, hay un aspecto en relación al establishment político, pero también el problema de la explotación, de la precarización, los jóvenes que se tienen que endeudar para estudiar, que además acá en Argentina nos vendían a Chile como lo mejor del neoliberalismo y la sociedad se lo está sacudiendo y lo quiere enterrar. Me parece que sería muy importante un proceso constituyente en la Argentina, que sea abierto, libre y soberano, que permita discutir todo, no como ocurre en Salta que es parcial.

¿Cuál es tu valoración sobre la gestión de Alberto Fernández?

Me parece que hay muchas palabras, pero se mantienen los intereses de los poderosos. Por ejemplo ahora con las medidas para la pandemia. Dice que le preocupa la salud, pero en realidad lo que le preocupa es la economía y la economía que le preocupa es la ganancia de los capitalistas, porque se cortó el IFE, las becas para que los jóvenes puedan estudiar, no hubo conectividad ni presupuesto para las escuelas. Con el tema del precio de la carne, me genera hartazgo escuchar a los sectores del agro decir que son unos pobrecitos cuando se llenan los bolsillos a expensas del hambre de la sociedad, pero las medidas que plantea el Gobierno son ineficaces e insuficientes…

Seguir leyendo esta nota en Izquierda Web

Información y Propuestas

Que la crisis la paguen los capitalistas

Sumate a Manuela Castañeira


Una alternativa. Un proyecto de izquierda

La agenda política y económica del gobierno de Alberto Fernández está lejos de tener como foco las condiciones de vida de los de abajo.
A lo largo del 2020 y lo que va del 2021 el deterioro en las condiciones de vida de las y los trabajadores y los sectores populares es enorme; mientras tanto el gobierno le ha garantizado a los empresarios ganancias millonarias.

El Frente de Todos se ha hecho cargo de la deuda que contrajo Macri con el FMI y se encamina a un acuerdo con el organismo de crédito que implica reformas estructurales a cambio de ampliar los plazos de pago. Es decir: poner al país bajo la tutela del Fondo para aplicar las contrarreformas laborales y jubilatoria y desfinanciar más la salud y la educación para destinar todos esos recursos al pago de los buitres.

Mientras tanto, la inflación que este año se calcula en un 50%, deteriora aceleradamente el poder adquisitivo de los salarios: ¡Los precios vuelan! El descongelamiento de las tarifas anunciado por el gobierno para garantizarle a los capitalistas ganancias en dólares aplasta cada vez más los salarios de millones de trabajadores, que sobreviven con ingresos por debajo de la línea de pobreza o que cada vez les cuesta más llegar a fin de mes.
Los precios de los alimentos, combustibles y servicios están todos dolarizados para beneficio de los empresarios, mientras que los ingresos de los trabajadores perdieron por goleada contra la inflación del año pasado y este año el gobierno pretende que queden en un 30%.Todo esto con la complicidad de la CGT,la CTAy la dirigencia sindical tradicional que aplasta a las y los trabajadores y pretende que la crisis la paguemos los de abajo.

_
A pesar de que la Argentina produce millones de dosis para empresas farmacéuticas como Astrazeneca, el país se encuentra ante la segunda ola de la pandemia con muy bajo porcentaje de la población vacunada, lo que deja a los trabajadores y trabajadoras indefensos frente al virus. Para el gobierno, la propiedad privada de las patentes está antes que la salud de la población.
Por su parte, Juntos por el Cambio carga con la responsabilidad de haber endeudado al país por 44 mil millones de dólares, facilitando la fuga de divisas en favor de los especuladores financieros y empresarios. Los trabajadores le dijeron ¡basta! a su proyecto neoliberal el 18 de diciembre de 2017 cuando el intento frustrado de reforma jubilatoria y luego en las elecciones de 2019.

Los “libertarios” de Espert y Milei son unos derechistas reaccionarios que se presentan como “antisistema”, pero trabajan para la gran patronal. Son los “bolsonaros” argentinos que pretenden engañar a la juventud y explotar los prejuicios que dividen a la sociedad en falsas oposiciones, cuando la verdadera oposición es entre los capitalistas por un lado y los trabajadores, las mujeres y la juventud por el otro.

Necesitamos un proyecto desde abajo, socialista y de izquierda, que ponga por delante los problemas de la mayoría de la sociedad, de los que hacen funcionar al país, que somos los trabajadores y trabajadoras, como quedó demostrado a lo largo de la pandemia. Un proyecto que le dé perspectivas de futuro a la juventud, bienestar a los jubilados, y que garantice a las mujeres y a las diversidades igualdad de derechos y que termine con los femicidios. Un proyecto de izquierda que ponga el foco en las necesidades de las y los de abajo para que la crisis la paguen los capitalistas.



¡Vacunas para todos ya!

Estatización de las empresas que las producen y anulación de las patentes. Aumento inmediato del presupuesto de salud y de salario para el personal sanitario.
En el país se producen millones de vacunas para que las grandes empresas farmacéuticas hagan negocios mientras que en Argentina faltan vacunas. Es urgente tomar medidas de emergencia sanitaria para atenuar los efectos de la segunda ola y prevenir la propagación de las cepas que ya tienen transmisión comunitaria, como la cepa Manaos o la británica. Por eso proponemos estatizar empresas como Mabxience que produce los activos de las vacunas y que el Estado garantice los insumos para su fraccionamiento.
Proponemos la triplicación del presupuesto de Salud y el aumento inmediato del salario para el personal sanitario, financiado con impuestos a las grandes empresas y fortunas y mediante el no pago de la deuda externa.

Aumento del presupuesto para la educación

Luego de un año de pandemia quedó claro que el gobierno de Alberto Fernández no invirtió un centavo en la educación pública. Los edificios se caen a pedazos, los insumos sanitarios escasean y el proceso de educación y aprendizaje se ha deteriorado fuertemente, además de los trastornos psico-sociales que generan la falta de ámbitos de socialización en les niñes y jóvenes.
Apoyamos y alentamos la pelea de la comunidad educativa en la exigencia de construcción de aulas, escuelas y edificios, a la vez que insumos sanitarios y condiciones integrales para garantizar el acceso seguro a la educación pública y gratuita.Y también la apertura de la cursada presencial con todas las condiciones sanitarias en los primeros años de la Universidad. Proponemos la triplicación del presupuesto educativo para garantizar una educación de calidad y segura, financiado con impuestos a las grandes empresas y fortunas y mediante el no pago a la deuda externa.

_
_

Basta de femicidios

Presupuesto para combatir la violencia de género. Destitución de jueces y funcionarios que amparan a los violentos.
Durante la pandemia han crecido exponencialmente los femicidios. Hay que ponerle un freno a este flagelo. El movimiento de mujeres viene de la conquista del derecho al aborto y debemos tomar en nuestras manos la enseñanza fundamental de esta pelea: las conquistas se obtienen en las calles. Justicia por Úrsula, Ivana, Guadalupe y por todas. ¡Ni una menos!

No al pago de la deuda externa

Ruptura con el FMI. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!
El gobierno de Fernández y el Frente de Todos aceptaron la estafa de Macri y el FMI y encaminan el país al pago de la deuda por 44 mil millones de dólares. Por si esto fuera poco, quieren cerrar un acuerdo por diez años que implica la sumisión a los mandatos del organismo de crédito. ¡Es necesario decir basta! No podemos permitir que sigan hipotecando el futuro del país y de las futuras generaciones de trabajadores para garantizarles las riquezas a los especuladores financieros y a los organismos imperialistas.
Proponemos el No pago de la deuda externa y la ruptura con el FMI. Que todos los recursos y riquezas del país se destinen a solucionar los problemas y necesidades de los de abajo: las y los trabajadores,las mujeres y la juventud. Y que la crisis la paguen los que la generaron: los capitalistas.

Sobre Manuela Castañeira

Mi nombre es Manuela Castañeira, soy Licenciada en Sociología, egresada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y trabajadora no docente.

Me considero socialista y feminista. Mi compromiso es defender los derechos de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes.

_
_


Estemos en Contacto

Contactá con nosotros

-

¡Sumate a Manuela Castañeira!

Ponete en contacto con nosotros para ser parte de esta gran campaña.

_