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Precandidata a Diputada Nacional

en la Provincia de Buenos Aires


Noticia Destacada

Un giro conservador

Por Comité Ejecutivo del Nuevo MAS (leer en Izquierda Web)


En el momento que escribimos esta declaración empieza a aparecer el panorama de la elección. Lo que se aprecia es un giro conservador donde el gobierno pierde la elección nacionalmente. Mientras que la sumatoria –algo arbitraria, tomada de Clarín- de Juntos da el 41.8%, el Frente de Todos obtiene el 31.5% (datos con el 95% de los votos escrutados); es decir el gobierno retiene solo 6 o 7 provincias mientras que la oposición se alza con unas 15 o 16 provincias. Simultáneamente, en la provincia de Buenos Aires, con 86% escrutado, Juntos está obteniendo el 38% y el Frente de Todos el 33.5%.

Por su parte, los “liberfachos” están obteniendo en CABA el 13.6% (una candidatura sostenida “artificialmente” por los grandes medios y grupos empresarios; está confirmado que Milei es empleado del grupo América y de Martín Eurnekian Aeropuertos Argentina 2000) y nacionalmente –también haciendo una suma arbitraria- estarían obteniendo según Clarín el 7.5%.

Compensado un poco las cosas, la izquierda de conjunto estaría obteniendo 7.37%, lo que configura una buena elección, dentro de la cual en provincia de Buenos Aires el FITU roza el 5.14% (4.13 del Caño y el 1.1 Bodart) y nuestro partido 0.83% desde afuera del FITU, lo que sumado da el 6%.

Lo que se aprecia, entonces, es un giro electoral conservador compensado en parte por la elección de la izquierda donde el grueso se lo lleva el FITU, sobre todo por razones de instalación.

¿Cómo se explican estos resultados? La presión conservadora viene del contexto de unas elecciones procesadas en un marco muy atípico debido a los casi dos años de pandemia, con una sociedad en cierto modo “anestesiada” que recién comienza a buscar la normalidad (anestesiada y sin grandes espacios de socialización ni luchas de conjunto).

Por otra parte, es un hecho también que el gobierno parece perder una cantidad de votos por la izquierda capitalizadas sobre todo por el FITU. Esto debido a la “timidez”, por decirlo así, que ha sido la marca registrada de la gestión de Alberto: la aplicación de un ajuste económico en medio de la pandemia, la falta de cualquier medida progresiva.

Por nuestra parte, luego de una campaña electoral extraordinaria que logró influir en varios aspectos de la agenda política (el planteo del salario mínimo de 100.000 pesos, el aumento de las retenciones al 50%, la polémica con Milei y su agenda ultra-capitalista, etcétera), está claro que no logramos una traducción electoral de esta enorme campaña expresado en esto en que estamos rozando el 1% en la provincia de Buenos, lo que nos deja lejos del 1.5% del piso proscriptivo (tampoco obtuvimos buenas elecciones en CABA y Córdoba, aunque no las esperábamos, aunque si logramos superar el piso en provincias del interior).

Los resultados generales y particulares que estamos viendo indican no solamente el giro general conservador de la elección; también que la polarización gobierno-oposición patronal se mantiene (y podría incrementarse para noviembre). De todas formas, es cierto que hubo “fugas” a extrema derecha como el caso Milei en CABA y a izquierda en cierto modo al FITU (PTS, PO, IS y MST) y nuestro partido en provincia de Buenos Aires, así como también el FITU y Zamora en CABA.

En lo grueso, es sabido que el terreno electoral es siempre más conservador que la lucha de todos los días. Y esto está corroborándose en esta elección en medio de una pandemia. Una elección que, paradójicamente, tuvo momentos de gran politización e, incluso, polarización política de la cual fuimos protagonistas con nuestra compañera Manuela Castañeira, lo que, quizás, y más allá del “circulo rojo” politizado, no movió grandemente las “aguas” entre las masas de los electores (aunque esto requerirá una evaluación ulterior porque incluso en el seno del votante de izquierda pesa el “voto útil” del 4 partidos contra 1 y el condicionamiento antidemocrático del piso proscriptivo).

En todo caso, estamos orgullosos de la campaña electoral que hemos realizado; una campaña histórica desde el punto de vista de su alcance político aunque, evidentemente, el resultado electoral inmediato sea avaro en relación al impacto la misma.

La relación entre la lucha política y aparatos electorales (incluso en el seno de la izquierda), entre la política revolucionaria y el voto universal, el una persona un voto que diluye lo más avanzado entre lo más atrasado, sobre todo en el caso que no existe una gran lucha de clases como es el caso actual, suele ser compleja. Y esta elección, en lo que tiene que ver con nuestro partido, con nuestros votos, está demostrando esta falta de correspondencia.

Si no logramos pasar el piso proscriptivo en provincia de Buenos Aires ni en los distritos más importantes del país (aunque sí logramos pasar en 5 provincias del interior del país el piso electoral: Entre Ríos, Río Negro, Santa Cruz, La Pampa y Tierra del fuego, garantizando así la legalidad nacional partidaria), y más allá de nuestro resultado electoral limitado, nos quedamos, de todos modos, con la satisfacción de haber realizado una campaña electoral enorme; una siembra cuya cosecha iremos levantando de acá para adelante profundizando un proceso de acumulación que se viene expresando a lo largo de los últimos años aun si desde el 2011 hemos sido excluidos del FITU. Una acumulación que se expresa no solamente en la extensión nacional de nuestro partido y en la acumulación juvenil y de trabajadores, y en el movimiento de mujeres y personas LGBT, sino en el enorme crecimiento nacional de la figura de nuestra compañera Manuela Castañeira, que fue en esta campaña electoral hacia las PASO una de las principales protagonistas de la misma.

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Información y Propuestas

Que la crisis la paguen los capitalistas

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Una alternativa. Un proyecto de izquierda

La agenda política y económica del gobierno de Alberto Fernández está lejos de tener como foco las condiciones de vida de los de abajo.
A lo largo del 2020 y lo que va del 2021 el deterioro en las condiciones de vida de las y los trabajadores y los sectores populares es enorme; mientras tanto el gobierno le ha garantizado a los empresarios ganancias millonarias.

El Frente de Todos se ha hecho cargo de la deuda que contrajo Macri con el FMI y se encamina a un acuerdo con el organismo de crédito que implica reformas estructurales a cambio de ampliar los plazos de pago. Es decir: poner al país bajo la tutela del Fondo para aplicar las contrarreformas laborales y jubilatoria y desfinanciar más la salud y la educación para destinar todos esos recursos al pago de los buitres.

Mientras tanto, la inflación que este año se calcula en un 50%, deteriora aceleradamente el poder adquisitivo de los salarios: ¡Los precios vuelan! El descongelamiento de las tarifas anunciado por el gobierno para garantizarle a los capitalistas ganancias en dólares aplasta cada vez más los salarios de millones de trabajadores, que sobreviven con ingresos por debajo de la línea de pobreza o que cada vez les cuesta más llegar a fin de mes.
Los precios de los alimentos, combustibles y servicios están todos dolarizados para beneficio de los empresarios, mientras que los ingresos de los trabajadores perdieron por goleada contra la inflación del año pasado y este año el gobierno pretende que queden en un 30%.Todo esto con la complicidad de la CGT,la CTAy la dirigencia sindical tradicional que aplasta a las y los trabajadores y pretende que la crisis la paguemos los de abajo.

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A pesar de que la Argentina produce millones de dosis para empresas farmacéuticas como Astrazeneca, el país se encuentra ante la segunda ola de la pandemia con muy bajo porcentaje de la población vacunada, lo que deja a los trabajadores y trabajadoras indefensos frente al virus. Para el gobierno, la propiedad privada de las patentes está antes que la salud de la población.
Por su parte, Juntos por el Cambio carga con la responsabilidad de haber endeudado al país por 44 mil millones de dólares, facilitando la fuga de divisas en favor de los especuladores financieros y empresarios. Los trabajadores le dijeron ¡basta! a su proyecto neoliberal el 18 de diciembre de 2017 cuando el intento frustrado de reforma jubilatoria y luego en las elecciones de 2019.

Los “libertarios” de Espert y Milei son unos derechistas reaccionarios que se presentan como “antisistema”, pero trabajan para la gran patronal. Son los “bolsonaros” argentinos que pretenden engañar a la juventud y explotar los prejuicios que dividen a la sociedad en falsas oposiciones, cuando la verdadera oposición es entre los capitalistas por un lado y los trabajadores, las mujeres y la juventud por el otro.

Necesitamos un proyecto desde abajo, socialista y de izquierda, que ponga por delante los problemas de la mayoría de la sociedad, de los que hacen funcionar al país, que somos los trabajadores y trabajadoras, como quedó demostrado a lo largo de la pandemia. Un proyecto que le dé perspectivas de futuro a la juventud, bienestar a los jubilados, y que garantice a las mujeres y a las diversidades igualdad de derechos y que termine con los femicidios. Un proyecto de izquierda que ponga el foco en las necesidades de las y los de abajo para que la crisis la paguen los capitalistas.



¡Vacunas para todos ya!

Estatización de las empresas que las producen y anulación de las patentes. Aumento inmediato del presupuesto de salud y de salario para el personal sanitario.
En el país se producen millones de vacunas para que las grandes empresas farmacéuticas hagan negocios mientras que en Argentina faltan vacunas. Es urgente tomar medidas de emergencia sanitaria para atenuar los efectos de la segunda ola y prevenir la propagación de las cepas que ya tienen transmisión comunitaria, como la cepa Manaos o la británica. Por eso proponemos estatizar empresas como Mabxience que produce los activos de las vacunas y que el Estado garantice los insumos para su fraccionamiento.
Proponemos la triplicación del presupuesto de Salud y el aumento inmediato del salario para el personal sanitario, financiado con impuestos a las grandes empresas y fortunas y mediante el no pago de la deuda externa.

Aumento del presupuesto para la educación

Luego de un año de pandemia quedó claro que el gobierno de Alberto Fernández no invirtió un centavo en la educación pública. Los edificios se caen a pedazos, los insumos sanitarios escasean y el proceso de educación y aprendizaje se ha deteriorado fuertemente, además de los trastornos psico-sociales que generan la falta de ámbitos de socialización en les niñes y jóvenes.
Apoyamos y alentamos la pelea de la comunidad educativa en la exigencia de construcción de aulas, escuelas y edificios, a la vez que insumos sanitarios y condiciones integrales para garantizar el acceso seguro a la educación pública y gratuita.Y también la apertura de la cursada presencial con todas las condiciones sanitarias en los primeros años de la Universidad. Proponemos la triplicación del presupuesto educativo para garantizar una educación de calidad y segura, financiado con impuestos a las grandes empresas y fortunas y mediante el no pago a la deuda externa.

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Basta de femicidios

Presupuesto para combatir la violencia de género. Destitución de jueces y funcionarios que amparan a los violentos.
Durante la pandemia han crecido exponencialmente los femicidios. Hay que ponerle un freno a este flagelo. El movimiento de mujeres viene de la conquista del derecho al aborto y debemos tomar en nuestras manos la enseñanza fundamental de esta pelea: las conquistas se obtienen en las calles. Justicia por Úrsula, Ivana, Guadalupe y por todas. ¡Ni una menos!

No al pago de la deuda externa

Ruptura con el FMI. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!
El gobierno de Fernández y el Frente de Todos aceptaron la estafa de Macri y el FMI y encaminan el país al pago de la deuda por 44 mil millones de dólares. Por si esto fuera poco, quieren cerrar un acuerdo por diez años que implica la sumisión a los mandatos del organismo de crédito. ¡Es necesario decir basta! No podemos permitir que sigan hipotecando el futuro del país y de las futuras generaciones de trabajadores para garantizarles las riquezas a los especuladores financieros y a los organismos imperialistas.
Proponemos el No pago de la deuda externa y la ruptura con el FMI. Que todos los recursos y riquezas del país se destinen a solucionar los problemas y necesidades de los de abajo: las y los trabajadores,las mujeres y la juventud. Y que la crisis la paguen los que la generaron: los capitalistas.

Sobre Manuela Castañeira

Mi nombre es Manuela Castañeira, soy Licenciada en Sociología, egresada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y trabajadora no docente.

Me considero socialista y feminista. Mi compromiso es defender los derechos de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes.

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