• Manuela Castañeira
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Precandidata a Presidente 2019

Con la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Una de Nosotros



¿A dónde va Alberto Fernández?


por José Luis Rojo

Editorial de la semana en Izquierda Web


La idea era –y sigue siéndolo- poner en pie un gobierno de “extremo centro” que por su alquimia económica hemos definido como un gobierno social-liberal.

Sin embargo, habitualmente los proyectos o, peor, las construcciones en el aire,suelen ser más fáciles formularlas que llevarlas a tierra firme. Y esto es lo que está ocurriendo con Alberto Fernández: las debilidades estructurales del país, el evento de la pandemia y las relaciones de fuerzas imperantes, lo tienen de aquí para allá sin que acierte a asentarse.

Más grave que esto en las últimas semanas parece haberse convertido en un “gobierno de crisis”: un gobierno más o menos débil, o debilitado, que no atina a hacer pie, caracterizado por marchas y contramarchas;hecho un sándwich entre los tironeos dentro de la propia coalición gobernante y la polarización social y política –de derecha a izquierda y de izquierda a derecha- que crece en el país.

Más allá de esto, sin embargo, podríamos afirmar que el gobierno ensaya a estas horas –aunque de manera todavía dubitativa- una suerte de reafirmación conservadora, lo que también es un alerta para los vecinos en lucha en Guernica.

Dólares escasos, pandemia y crisis

La primera limitación que atenaza al gobierno son las inercias estructurales del país; inercias estructurales a las que vino a sumarse la pandemia.

Resumidamente, el problema más grave, la expresión visible de todas sus inercias, es que sistemáticamente y de tiempo en tiempo, se vive una crisis cambiaria como la que se está afrontando ahora: faltan dólares estructuralmente para que el país funcione normalmente[1].

Se podría afirmar que esto reenvía a una cuestión general: la estructura social del país tiene un determinado grado de desarrollo relativo que le exige a la economía lo que la misma no puede dar. Un país con un relativamente elevado grado de asalarización (más allá que se trate de un mercado laboral dividido entre trabajadores en blanco, negro y precarizados) y urbanización[2], con una producción agraria en la zona núcleo muy productiva y un desarrollo industrial relativo atrasado pero no insignificante (el MERCOSUR operó, de alguna manera, sosteniendo en parte el tejido industrial). Sin embargo, y al mismo tiempo, se trata de una industria que no llega a estar integrada suficientemente,que no produce todas las partes que necesita para funcionar[3], partes que debe importar con dólares constantes y sonantes, y con una infraestructura casi completamente atrasada, demodé[4], todo lo cual espolea a crisis recurrentes.

Por otra parte, la clase trabajadora argentina, a pesar de todos sus problemas (bajos salarios, etcétera), es una clase obrera culturalmente moderna para el promedio mundial.

Precarizada laboralmente, con un alto crecimiento de los índices de pobreza, con una caída sistemática del nivel educativo, etcétera, habiendo garantizado a los capitalistas ganancias y súper-ganancias que no han ido a la acumulación de capital (las inversiones son sistemáticamente bajas en el país), etcétera, acumula sin embargo grandes tradiciones de lucha y sindicalización que son otros tantos factores que empujan a la lucha.

En total, el país no produce los dólares que necesita para funcionar.Y esto ocurre sobre todo por dos razones: uno, cada dólar que obtienen los capitalistas buscan las mil y una maneras (hechas las deducciones necesarias)de fugarlos del país. Y dos, ante el faltante de dólares y la necesidad de afrontar, una y otra vez, los pagos de deuda al exterior, el país toma y retoma ciclos de endeudamiento permanentes que nunca se alcanzan a solventar…

La Argentina vive así en una crisis de divisas permanente. El peso argentino no lo quiere nadie, es una moneda que no vale nada, no tiene poder de compra, no se puede sacar fuera del país siquiera a los países limítrofes expresando todas estas debilidades que el país esta semi-dolarizado en los hechos (nadie quiere pesos, todos quieren dólares).

Cada tantos años esto termina en crisis de divisas, devaluaciones y, eventualmente, defaults; crisis que pueden ser más o menos “capeadas” o administradas, o crisis históricas como la del 2001 o, antes de esa fecha, la de 1989/1990 y otras tantas más; una crisis que podría volver a amenazar si el gobierno no encuentra el rumbo (atentos que puede haber devaluación en puerta).

Sobre la contradicción de unas bases “culturales” demandantes y económico-sociales endebles, sumándole el carácter dependiente del país (fuga sistemática de divisas, endeudamiento y dependencia de los organismos financieros internacionales como el FMI), se vino a sumar la pandemia; pandemia agravó coyunturalmente todos los males. Atentos que a la gestión de Fernández ya iban a serles difíciles las cosas porque Macri re-encadenó al país al FMI y lo dejó de nuevo en un semi-default al endeudar el país a tasas tan altas que se hicieron impagables. Si a esto le agregamos que fracasó en su intento de imponer contrarreformas, la resultante es que sumó elementos de crisis sin atender ninguno de los reclamos que exigen los mercados.

Sobre este trasfondo se aplica la pandemia. Pandemia que le llegó a un gobierno que recién iniciaba su mandato; que no estaba asentado. Y habiendo cumplido oficialmente 200 días en nuestro país, estamos ante un evento asfixiante que no tiene fecha de finalización(ni mundial ni nacionalmente).

Lo desconocido del virus hace a algunas de sus paradojas. Inicialmente la presión que sufrió Fernández fue progresista en el sentido de “cerrar” la economía para atender la salud; hizo esto mientras gozaba de las mieles del 80% de popularidad… Pero con la apertura posterior presión de los empresarios mediante, vino en aluvión del contagio. La resultante: los casos no paran, ayer fue récord nacional–la pandemia se ha trasladado al interior del país- y nadie puede aventurar un horizonte claro.

En el medio, los cierres económicos forzados llevarán a una caída del producto del 12% este año. Simultáneamente, la asistencia transitoria a empresarios, asalariados y monotributistas dieron lugar a una emisión monetaria hasta la fecha de algo en torno a 1.000.000 de millones de pesos, que tomado un tipo de cambio promedio de 1 dólar por 100 pesos, serían algo en torno a 10.000 millones de dólares de emisión, un paquete que estimado para países de envergadura promedio igual a la Argentina,no es para nada de los más importantes, pero para un país con la situación endeble del nuestro,ha terminado generando la combinación de un fenómeno económico conocido en estas tierras: recesión más inflación, dos fenómenos que supuestamente deberían oponerse…

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Información y Propuestas

Que la crisis la paguen los capitalistas,
y no los trabajadores!

Sumate a la campaña de Manuela Castañeira 2019!


Una alternativa a Macri y el Kirchnerismo

Argentina necesita un programa alternativo que rechace tanto los 10 puntos del macrismo de sumisión al FMI, como también el pacto social que proponen Alberto Fernández y el kirchnerismo, el cual no es más que una herramienta que siempre se ha utilizado para que los trabajadores paguen la crisis.

Durante la campaña vamos a plantear la ruptura con el FMI, el no pago de la deuda externa, la legalización del aborto y la prohibición de despidos y suspensiones, entre otras propuestas.

Frente al fracaso de Macri y a la coalición conservadora que propone Alberto Fernández, la izquierda tiene que unirse para ser alternativa con un programa anticapitalista de ruptura con el FMI!



Para que la crisis la paguen los capitalistas
hay que afectar sus intereses

Por eso proponemos:

1. Ruptura con el FMI y no pago de la deuda externa.
2. Aumentar salarios y jubilaciones al nivel de la canasta familiar, indexados mensualmente según la inflación.
3. Prohibir por ley despidos y suspensiones, y estatizar bajo control de sus trabajadores toda empresa que cierre.
4. Hace falta un férreo control de precios y abastecimientos para acabar con las remarcaciones. Retrotraer las tarifas de los servicios públicos a valores del 2016.
5. Eliminar el impuesto al salario y los impuestos al consumo popular (IVA). Aplicación de impuestos directos a la riqueza, las grandes propiedades, la banca y las exportaciones agrarias e industriales (retenciones).
6. Hay que terminar con la precarización laboral de la juventud. Pase a planta permanente y reincorporación de todos los despedidos bajo el macrismo.
7. Por el derecho al aborto en el hospital público. Basta de femicidios y violencia hacia las mujeres, travestis y transexuales.
8. Triplicación de los presupuestos para salud y educación.
9. Basta de dirigentes atornillados en los sindicatos desde hace años. Vamos por la democracia sindical.
10. El pueblo tiene que decidir qué hacer con el FMI y qué medidas tomar para salir de la crisis: vamos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.
11. Que gobiernen los que nunca lo hicieron: los trabajadores y la izquierda.

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Quién es Manuela Castañeira?

Mi nombre es Manuela Castañeira, soy Licenciada en Sociología, egresada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y trabajadora no docente.

Me considero socialista y feminista. Mi compromiso es defender los derechos de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes.

Soy precandidata a presidente en 2019 por el Nuevo MAS.

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Una compañera luchadora

Para las elecciones nuestro partido ha nominado a Manuela Castañeira como precandidata a presidenta. Se trata de una compañera luchadora proveniente del movimiento de mujeres y una de las pocas mujeres candidatas a la presidencia para esta elección.

Aunque es muy joven, tiene tras de sí una larga trayectoria de lucha junto a los trabajadores, las mujeres y la juventud, y vemos su candidatura como un gran aporte para renovar y fortalecer a la izquierda.
La hemos visto el 13J y el 8A luchando por el derecho al aborto, en Los paros generales enfrentando La represión policial, apoyando todas Las Luchas de tos trabajadores (Pilkington, C5N, Clarín, el Hospital Posadas), de los estudiantes por la educación y tantas otras.
También La hemos visto debatiendo en la televisión defendiendo siempre a los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Los Trabajadores

Es necesaria una alternativa de izquierda. Queremos intervenir con un programa claro que defienda a los trabajadores y al empleo, a las mujeres y a la pelea por la legalización aborto, al futuro de la juventud a través de la educación, la cultura y el deporte.

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Las Mujeres

Las mujeres, y la sociedad en su conjunto, avanzamos en la pelea por nuestros derechos.
Estamos contra la violencia de género y a favor del aborto legal en hospitales públicos.
Exigimos trabajo genuino y queremos que se termine con las redes de trata y explotación sexual.

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La Juventud

Es nuestro futuro y necesitamos terminar con la precarización laboral.
Pase a planta de todos los trabajadores jóvenes. A igual tarea igual salario.
Ampliación del presupuesto para educación pública y salud pública.

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